Alan y Gabriela Perez

Que significó el pre matrimonial para nosotros? Simple. Significó la entrada de Dios a nuestra relación. Este testimonio diríamos nosotros que es un doble testimonio. Ya que gracias al comienzo del pre matrimonial, Gaby por primera ves, aceptó a Jesús Cristo como su salvador. Cuando yo le pedía a Dios por mi esposa, le pedía que fuera una mujer de Dios. Y como El hace todo a su perfección, me dejó enamorar de Gabriela, sabiendo de que ella era su hija y de que estaba en el corazón de ella regresar a su gran Padre. Cuando le pedí la mano a Gaby, dije “bueno aunque no vaya a la iglesia conmigo siempre, ahí vemos como resolvemos.” Dios tenia otros planes.
Mientras planeábamos la boda, yo le dije que quería que el Pastor Hollman fuera el que nos casara en la ceremonia. Le dije a Gaby que teníamos que hacer el tal “Curso pre-matrimonial”, con miedo a su respuesta o a como fuera a reaccionar. Ella con lo bella que es dijo que “ok”, ya había conocido a la Iglesia y a los Pastores y le gustaría hacer el curso con ellos.  Desde ese mismo momento empezó Dios, a través de el Pastor Hollman, a trabajar en áreas de nuestras vidas que necesitaban ser reparadas. Aparte de entender en realidad que significa la palabras “casarse” y “matrimonio” el pre-matrimonial nos demostraba cada ves nuestra capacidad de lograr lo que Dios quiere para nosotros como marido y como mujer.
Una de las cosas mas importantes que se necesita para tener una Buena relación con Dios, en mi opinión, es el aprender a escucharlo. Buscar su voz, e identificar la suya de tras de toda la bulla del mundo.  Gaby y yo orábamos, íbamos a el pre-matrimonial y Dios nos respondía allí mismo. Por ejemplo, el plan de Gaby y mío era, casarnos y mudarnos a casa de mi mama. De esa manera podíamos ahorrarnos un dinerito y en un año o dos comprar nuestra propia casa. Pero durante el pre-matrimonial, y sabiendo escuchar a Dios, nos dimos cuenta que ese no es el plan que tenia Dios para nosotros. Entonces dijimos “esta bien, nos mudamos a un apartamento”.  Durante la búsqueda, encontramos lugares que nos gustaban bastante pero no eran nunca el apartamento que teníamos en mente. Algunos eran exactamente lo que queríamos pero muy caros, otros mas económicos pero no tenían balcón. Unos tenían el precio y el “look” pero no aceptaban perros (y tenemos dos). Mientras se acercaba la fecha de el matrimonio nos desesperamos un poquito y dijimos “esta bien, vamos a tener que conformarnos con el próximo que venga.” Ahí mismito Dios nos dijo, “Cálmense, que yo los estoy cuidando”. Efectivamente encontramos el apartamento que nos estábamos imaginando, con el precio que estábamos buscando y todo.
El hacer el pre-matrimonial no solo nos enseño a que tenemos que escuchar a Dios y mantenerlo a el siempre primero en nuestra relación, pero también nos dio herramientas importantísimas que se utilizan en la relación. Aprendimos a amarnos, y el como demostrarnos ese amor. Aprendimos la importancia de saber mostrarnos el uno y a el otro ese amor. Nos permitió tapar heridas de otras relaciones en nuestro corazón. Aunque Gaby y yo tenemos relativamente poco tiempo casados (7 meses) hemos podido poner en uso bastantes de esas herramientas que aprendimos en el pre-matrimonial. Y aunque no hemos utilizado todas las herramientas estoy seguro, que el día en que las necesitemos, las vamos a tener. Le doy siempre muchísimas gracias a Dios por la oportunidad que me dio de hacer el pre-matrimonial con el Pastor Hollman, y por darme una esposa tan bella!